El trance en los conejos

Puede resultar cómodo para situaciones en las que necesitemos que se quede quieto.

El trance nos puede ser muy útil en situaciones en que necesitemos que nuestro conejo esté quieto, como cortarle las uñas, revisar alguna parte de su cuerpo que quede más escondida, darle una medicina o calmar a un conejo asustado.

Es un método algo complicado al principio, pero que con el tiempo resulta muy fácil y útil, aunque hay conejos con los que resulta imposible debido a su carácter sumamente nervioso.

Para dejar a tu conejo en trance lo primero es que esté calmado, pues deberás ponerle boca arriba, y no podrás si el conejo está nervioso. En el caso que esté nervioso, lo pondrás bocabajo encima de las rodillas y le acariciarás suavemente hasta notar que su respiración es lenta y que empieza a cerrar los ojos.

Cuando esté tranquilo y relajado, le cogerás en brazos y le pondrás boca arriba, bien sea cogiéndole como un bebé o apoyado encima de tus piernas mientras tú estás sentado/a, con su cabeza entre tus rodillas.

Entonces le hablarás suavemente y empezarás a acariciar su cabeza, sus mejillas, la nariz, alrededor de los ojos y verás como empieza a calmarse de una forma que parece que se esté durmiendo, tu conejito está entrando en una fase de relajación total.

Cuando el conejo entre en trance, su cabeza se caerá hacia atrás, tendrá los ojos cerrados y abrirá la boca. Puede ser que parezca que está en trance y cuando vas a tocarle se despierte bruscamente, esto pasa cuando todavía no se ha relajado totalmente.

Cuando estés seguro/a que está “dormido” le cogerás suavemente y le pondrás sobre una superficie plana pero mullida, como una cama o un sofá. Allí podrás proceder a hacerle aquello que no podías antes, pero siempre con mucho cuidado, sin movimientos bruscos ni ruidos fuertes, pues podría despertar de repente y hacerse daño con las tijeras o alguna otra cosa.

Nunca despiertes a tu conejo del trance, debes esperar a que lo haga solo, puesto que no está dormido, simplemente muy relajado, así que él se despertará cuando le apetezca.

Normalmente cuando salen del trance pegan un brinco un tanto brusco, por lo que deberás tener cuidado, ya que si está cerca de algún borde (de la cama, el sofá) podría caerse.

Con el tiempo observarás que te es más fácil poner a tu conejillo bocarriba y que entra más fácilmente en trance, eso es porque él sabe que cada vez que lo coges de esta forma va a estar a gusto.

Si ves que le gusta, también puedes practicar este truco por simple placer para él, para relajarle y establecer más contacto con tu mascota.

En algunas ocasiones, después del trance, el conejo persigue a su amo (o a aquella persona que le ha dejado en trance); este comportamiento también se da en las personas que han sido hipnotizadas, que sienten una atracción hacia el hipnotizador y no saben el motivo.

Fuente: Asociación Nacional de Amigos del Conejo

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Noelia
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