La salud de nuestro jerbo

Un cambio en su aspecto o actitud nos indicará si está enfermo.

Nuestro jerbo necesitará de vez en cuando un chequeo médico. Para ir comprobando si sufre algún problema o le pasa algo, deberemos observarlo; cualquier cosa fuera de lo común en su estado físico puede ser síntoma de que algo no va bien, su aspecto debe ser siempre saludable. Es activo por lo que siempre deberían mostrar una actitud positiva y animada.

En cuanto a los signos físicos, el jerbo sano mostrará ojos expresivos y brillantes, orejas limpias sin enrojecimientos, nariz también limpia, dientes rectos, bocas sin llagas, pelo suave y brillante (sin pérdidas ni erupciones ni lesiones en la piel)…

Algunas enfermedades

No obstante, si nuestro jerbo enferma podemos ver que aparecen enfermedades como lesiones en la cola (al engancharse en la rueda o barrotes de la jaula), convulsiones debido a una deficiencia enzimática cerebral; diarreas (provocadas por comer demasiados vegetales; problemas en los dientes (por excesivo crecimiento); dificultades respiratorias (por virus o bacterias, que ocasionan pelaje erizado, falta de vivacidad, secreciones en ojos o nariz…), etc.

Además, el jerbo puede sufrir la enfermedad de Tizzer, muy contagiosa y mortal, que provoca falta de apetito, apatía y diarrea. Suele ser derivada de situaciones de estrés o de un mal cuidado del animal, deberemos acudir al veterinario para que le de antibióticos. Si convive con más jerbos pueden estar contagiados.

La higiene del jerbo

Una buena salud del jerbo pasa por cuidar, también, su higiene. Se trata de mascotas muy limpias, que se lavan con las manos y la lengua todo su cuerpo. También podemos observar que un jerbo limpia a otro, una acción que estimula la piel, evita bolas de pelo y lo mantiene brillante.

La piel del jerbo crea unos aceites que lo protegen de la sequedad y por ello deberemos evitar colocarle en un lugar con humedad, ya que podría alterar los efectos de estos aceites.

El jerbo no huele de forma fuerte ni característica, por lo que mantener una jaula limpia de manera constante ayudará a seguir conservando esta virtud.

Lo que sí deberemos tener en cuenta respecto a la higiene del jerbo serán los dientes (que crezcan rectos y no demasiado, ya que si no puede comer bien puede adelgazar y enfermar). Para mantenerlos sanos, le daremos unas barritas de alimentos para que pueda roer y desgastar ahí los dientes. Las patas deberán estar limpias y las uñas cortadas y los ojos sin legañas ni irritaciones.

Si te ha resultado interesante... ¿nos compartes? :) 0
Noelia
Escrito por
Noelia
Más artículos de Noelia

Miedo a los petardos

Podemos hacer varias cosas para paliar sus síntomas y evitar la angustia.
Leer más

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Informo que los datos de carácter personal que me proporciones rellenando el presente formulario serán tratados por Óscar Giménez Aldabas, como responsable de esta web. La finalidad de la recogida y tratamiento de los datos personales que te solicito es para gestionar los comentarios en este blog. La legitimación se realiza a través del consentimiento del interesado. Te informo que los datos que me facilitas estarán ubicados en los servidores de OVH Hispano S.L.U. (ver su política), proveedor aprobado por el Comité Europeo de Protección de Datos. Podrás ejercer tus derechos de acceso, rectificación, limitación y suprimir los datos en oscar@kicaweb.com así como el derecho a presentar una reclamación ante una autoridad de control. Puedes consultar la información adicional y detallada sobre Protección de Datos en la política de privacidad.