Mi perro es dominante. ¿Por qué es así?

perro dominante

Cuando vemos a un grupo de personas siempre hay una que es la que va por delante. Esto se lleva hasta el extremo en las bandas callejeras, y más aún cuando estas bandas se representan en el cine. Todas tienen su líder. Al que todos los demás siguen sin rechistar; el que siempre tiene la última palabra. En los perros pasa lo mismo. Hay algunos canes que nacen para ser líderes. Puede ser que el nuestro sea ese perro dominante.

Y si es así tendemos que aprender a tratarlo. A cuidarlo. En muchas ocasiones parece estatuido que hay que parar las actitudes de este tipo de canes de manera violenta. Nada más lejos de la realidad. Debemos comprender el porqué del comportamiento del perro, analizarlo y trabajar para que mejore.

Una cosa es muy importante: en los perros, al igual que en los humanos, se crean ciertos códigos no escritos que se respetan. Es decir, si nuestro perro dominante suele compartir parque y paseo con los mismos perros durante todos los días, y es él quien lleva la voz cantante, es muy probable que los demás asuman también su rol. Por tanto, no debemos recriminarle por esta actitud. Simplemente hemos de actuar si hay alguna pelea entre ellos.

Cinco consejos para tratar a un perro dominante

  1. Lo primero es saber a ciencia cierta que es un perro dominante. No es difícil. Si es habitual que tire mucho de la correa, si salta sobre las personas, define su territorio miccionando en objetos y, sobre todo, cuando rara vez obedece a nuestras órdenes, es que es un perro dominante. Ojo, estas características que hemos dado las tienen, por regla general, todos los perros cuando son pequeños. Podemos calificarlo de dominante si sigue actuando así cuando ya debería haber aprendido algunas normas básicas.
  2. Una vez que identificamos que el perro es dominante no debemos perder el tiempo y comenzar a trabajar lo más rápido posible. Cuanto antes mejor.
  3. Comenzaremos por conseguir que nos obedezca. Para ello le daremos órdenes de forma rígida y severa. Hasta que no haga caso no pararemos. Si cuando le ponemos el plato de comida se abalanza sobre él, se lo quitaremos. Hasta que no se siente y le demos permiso no podrá hincar el diente.
  4. Seguimos con la comida. Buena forma de educarle es comer antes que él e impedir que se acerque a la mesa. Debe saber que primero comen las personas y, después, cuando nosotros lo digamos, comerá él.
  5. Otra manera de atemperar a un perro dominante es pasar antes que él por la puerta. Al llegar a una debe esperar a que tú entres y, posteriormente, accederá el can.

Son consejos simples, sin embargo, si no empezamos a hacérselos entender cuando todavía es pequeño, será difícil que en la madurez nos obedezca.

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Óscar
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