El periquito

Son grandes compañeros y necesitan de ciertos y sencillos cuidados diarios.

El periquito es una de las mascotas que más frecuentemente se encuentran en el hogar. Son simpáticos, sociables, domésticos y grandes compañeros. Al periquito le gusta tener compañía, por lo que colocaremos la jaula en la sala de estar y, además, podrá estar suelto volando libremente por la casa, algo que podemos hacer durante un rato al día, ya que le vendrá muy bien al animal. También se encuentra cómodo viviendo pareja.

Cuando compremos un periquito, lo dejaremos descansar en casa durante unas semanas para que se adapte a su nueva vida, sin dejarlo volar libremente durante ese tiempo. Deberemos observar su plumaje para saber si el periquito puede estar enfermo. Si se deja sacar con facilidad de la jaula y tiene el plumaje ahuecado, será síntoma que no se encuentra bien. También nos fijaremos en que sus excrementos sean compactos y que el pico no tenga grietas y los orificios estén limpios, así como sus patas.

Respecto a la jaula donde vivirá nuestro periquito, deberá ser amplia para que se pueda mover con comodidad y realizar incluso pequeños vuelos. Deberemos tener en cuenta que debe disponer diariamente de abundante agua y alimento, y que deberemos mantener la higiene de la jaula.

En cuanto a su ubicación, no la colocaremos en la cocina o en el baño, ya que los vapores son perjudiciales para la salud de nuestro periquito. Tampoco la ubicaremos frente a una venta que pueda abrirse habitualmente, ya que las corrientes de aire tampoco son buenas para él. Sí que intentaremos que le de la luz pero no con exposición directa al sol.

Dentro de la jaula colocaremos apoyos de madera o plástico, también comederos, bebederos (los más funcionales son los de plástico y con sifón), una bañera que puede ser un recipiente de plástico dentro de la jaula o colgado de una de las puertas y también juguetes como campanillas, escaleritas, columpios, espejitos o pelotas, para que el periquito esté entretenido y se divierta.

El periquito se alimenta de alpiste, mijo y avena. Además, añadiremos a su dieta verduras y fruta, así como arena y calcio, sobre todo muy necesario durante la época de reproducción. Las frutas y verduras hay que cortarlas en trozos pequeños y cada noche retirar los retos que queden de lechuga o frutas y verduras que no se ha comido. Si le damos plantas con raíces, como diente de león, favoreceremos su digestión.

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Noelia
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