Peces estresados

Existen muchos factores que pueden provocar estrés en el animal y derivar en problemas más serios.

Parecen serenos, tranquilos y siempre relajados, pero los peces también se ponen nerviosos y pueden sufrir episodios de estrés. Cada uno de ellos necesita su propio espacio para desarrollarse y si esto no se consigue y, además, mezclamos especies, no todos los peces de nuestro acuario tendrás esas circunstancias idóneas para gozar de una buena salud.

Además, el estrés en los peces puede ser provocado por cambios bruscos en la temperatura del agua y otras situaciones que, incluso, pueden disminuir su esperanza de vida, ya que son problemas que obligan a los órganos de su cuerpo a trabajar más para poder garantizar esa supervivencia.

¿Qué provoca el estrés?

Existen muchos factores que provocan situaciones de estrés en nuestros peces. Por ejemplo, poner agua no tratada en la pecera, porque el cloro o cloramina es un elemento tóxico para los peces. Una temperatura inadecuada, demasiado caliente o demasiado fría, también puede hacer enfermar a los animales.

Otra fuente de estrés son los derivados del nitrógeno como el amonio, nitrito y nitrato, que tienen distintos grados de toxicidad y, por eso, es fundamental medir con regularidad los niveles.

Mezclar peces de diferentes especies también conlleva estrés. Unir agresivos con pacíficos hará que estos se sientan acosados y, por tanto, estresados. Además, algunas especies se comunican a través del cuerpo y puede ocurrir que otra diferente no reconozca estas señales corporales, generando peleas.

La observación es la mejor manera de prevenir estas situaciones. Si vemos que el problema crece pueden aparecer una serie de síntomas que nos dirán que el pez está enfermo por el estrés que sufre:

  • Rechaza la comida habitual. Por el contrario, si sigue alimentándose, no lo hará de la misma manera que cuando tenía buena salud.
  • El pez se coloca cerca de la superficie con la boca abierta para respirar, ya que la concentración de oxígeno es mayor en este lugar, y un agua con poco oxígeno estresa mucho a tu mascota.
  • Nadará de forma regular y tratará de esconderse.
  • Aletas mordidas o heridas por su cuerpo.
  • Enfermedades como hongos, parásitos, etc.
  • Falta de reacción si intentas atraparlo con una red.
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Noelia
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Noelia
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