Cómo obtener la licencia para perros peligrosos

Licencia perros peligrosos

La legislación vigente en el país establece ocho razas consideradas como peligrosas: Pit Bull Terrier, Staffordshire Bull Terrier, American Staffodshire Terrier, Rottweiler, Dogo Argentino, Fila Brasileiro, Tosa Inu y Akita Inu. Y también los cruces entre ellos. De este modo, para poder tener una de estas razas es necesario obtener una licencia para perros peligrosos, y para hacerlo se han de cumplir una serie de requisitos.
El propietario, de esta forma, tendrá que ser mayor de edad y estar capacitado para cuidar adecuadamente a un ser vivo. No podrá haber sido condenado por delitos contra la integridad moral, salud pública, homicidio, lesiones o libertad sexual, ni haber formado parte de una banda armada ni estar sancionado por tener este tipo de animales sin licencia.

Asimismo, tendrá que obtener un certificado de aptitud física y psicológica y hacerse con un seguro de responsabilidad civil por daños a terceros con una cobertura de esta póliza que no sea menor a 120.000 euros. Un veterinario deberá expedir un certificado oficial que corrobore que el animal no tiene ninguna enfermedad contagiosa ni infecciosa, que está desparasitado, vacunado y que no presenta signos de ser agresivo.

La vigencia de la licencia para perros peligrosos

La licencia para perros peligrosos tiene una vigencia de cinco años y se tiene que renovar una vez concluya este tiempo. Si durante su vigencia el dueño de la mascota ya no cumple con alguno de los requisitos perderá su validez.

Este perro deberá ser inscrito en el Registro de Animales Potencialmente peligrosos de la localidad donde se resida, aportando los datos personales de la persona que está su cargo, donde vive habitualmente, las características del animal y su estado de salud. Asimismo, se deberá detallar si el animal va a dedicarse a labores de protección y custodia o convivirá con personas.

Una vez obtenida la licencia, estos perros deben estar siempre atados en espacios públicos, con cadena o correa que no sea extensible y con 2 metros de longitud máxima. Deberá llevar bozal homologado y apropiado a su raza. Cuando el dueño lleve a este tipo de perros por zonas públicas deberá llevar encima la licencia y la inscripción en el registro.

Quien incumpla la normativa se enfrentará a multas que pueden ir desde los 150 euros hasta las más graves de 15.000 euros, como pueden ser el abandono, no estar en posesión de la licencia para perros peligrosos, vender o dar el animal sin dicha licencia o adiestrarlo para que sea más agresivo y participe en actividades prohibidas.

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Noelia
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