La higiene de nuestro erizo

Debemos mantenerlo limpio para que esté sano.

Para mantener la higiene de nuestro erizo los baños, aunque no necesariamente deben ser muy frecuentes, lo mantienen sano y lo protegen de las enfermedades de la piel. Además, cuidaremos la higiene, también, del lugar donde viva, que deberemos lavarlo y desinfectarlo cada cierto tiempo.

También tenemos que mantener limpios los bebederos y comederos, así como los juguetes y las ruedas, para que no aparezcan bacterias u hongos que perjudiquen la salud del erizo.

De forma diaria retiraremos las heces y las humedades de la letrina de la jaula del erizo y cuando el lecho ya esté suficientemente utilizado, como entre una y dos semanas, lo tiraremos y renovaremos el sustrato. Si hemos colocado en el interior de la jaula alguna esterilla la lavaremos frecuentemente y con detergentes sin mucho aroma.

En cuanto a la higiene del propio erizo, sus pies suelen mancharse al pisar sus heces, y como el baño tampoco es que les encante, podemos lavárselos con unas toallitas húmedas de bebé, si puede ser con el menor olor posible. También las podemos usar para limpiar otras partes del cuerpo. Además podemos limpiar sus patas poniendo un dedo de agua y dejando que el erizo camine sobre ella, para ablandar así los restos de heces que puedan quedar adheridos.

El baño

Para bañar al erizo (consulta con tu veterinario la frecuencia más adecuada para ello), utilizaremos un champú neutro y no usaremos aceite de árbol de té, ya que es muy tóxico para ellos y pueden llegar hasta a morir. También necesitamos un cepillo de dientes blando, una toalla y un secador de mano.

Primero llenaremos el recipiente donde vayamos a bañarle (puede ser en la misma pica del lavabo) con agua templada a unos 40ºC y con un poco de champú. Meteremos despacio al erizo y echando agua sobre las púas (evitaremos mojarle los ojos, nariz y oídos). Con el cepillo frotaremos sobre las púas y en la zona del vientre. Enjaguaremos bien al erizo con agua templada y sin jabón. Una vez aclarado, lo secaremos bien con una toalla y podemos utilizar el secador, sin acercárselo mucho. Durante las primeras cinco o seis horas después del baño, lo dejaremos en un lugar cálido.

Para cotar las uñas de nuestro erizo, podemos usar un cortaúñas especial para gatos o uno de personas, lo haremos con cuidado y si no nos atrevemos, iremos al veterinario. Es recomendable hacerlo después del baño porque están más blandas y es más sencillo. Deberemos tener cuidado con la vena pequeña que tienen en la uña, si se corta saldría mucha sangre, solo hay que cortar por la parte transparente. Si no queréis cortarlas tan a menudo, podemos colocar una piedra o ladrillo para que las lime cuando camine por ahí.

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Noelia
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