Hamster, la mascota tranquila

Una buena alimentación y que el animal se sienta dentro de su jaula como en su casa hará más sencilla una larga vida de nuestra mascota.

El hámster es una de las mascotas que sirve como iniciación en una casa a la hora de tener y cuidar un animal, ya que es fácil de mantener y no requiere cuidados estrictamente especiales.

Para que un hámster esté cómodo y a gusto deberá habitar en una jaula espaciosa para que pueda moverse, con accesorios para que esté entretenido y se divierta. Colocaremos la jaula en un sitio tranquilo de la casa, sin corrientes de aire y para que también, durante la noche, no nos moleste con sus actividades nocturnas. En su jaula habilitaremos, asimismo, un sitio donde pueda dormir, ya que a los hámsteres les gusta esconderse para dormir como si estuvieran en una madriguera.

En cuanto a su comida, el hámster necesita una alimentación equilibrada y rica en sales minerales, vitaminas y otros nutrientes. Una dieta alta en fibra y baja en grasa será muy buena para su organismo. Las frutas y las verduras le ayudarán a satisfacer sus necesidades de vitaminas y, los cereales y las semillas cubrirán los hidratos de carbono y la fibra.

Como alimentos “prohibidos” están la sal y la grasa, ya que no puede tolerarlos. Al hámster le gusta mucho el chocolate y el dulce, sin embargo, le hace daño en el estómago por lo que también trataremos de evitarlos. Otras comidas indigestas son el perejil, el cilantro, las verduras aliñadas o las congeladas, junto al apio o las alubias crudas. La uva, la zanahoria y la remolacha en altas dosis resultan muy nocivas.

El hámster no precisa casi de agua para sobrevivir, y normalmente cubren esa necesidad con alimentos con altas concentraciones de líquidos, como frutas y vegetales. Tampoco está demás que en la jaula tenga un recipiente con agua por si siente la necesidad de beber.

A los hámsteres les encanta roer cosas. Además, se vuelven más activos de cara a la tarde-noche, por el día suelen dormir o descansar en la madriguera. Podemos cepillar su pelo de vez en cuando con algún peine especial que encontraremos en tiendas especializadas.

El hámster no necesita bañarse cada cierto tiempo, al contrario, no se deben bañar, solo en casos de extrema necesidad ya que son muy sensibles a resfriarse y coger neumonías. Si lo hacemos, será con agua tibia sin jabón y sin mojar su cabeza.

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Noelia
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