El entorno de los hurones

Estándares para el mantenimiento de nuestra mascota.

Desde www.veterinario-vetersalud.com nos ofrecen una serie de datos orientativos para acondicionar el entorno de los hurones en cautividad.

La temperatura

Debido a su diversidad en cuanto a hábitat, la mayoría de los mustélidos toleran un amplio rango de temperaturas. Los animales mantenidos en exteriores, especialmente las especies de climas moderados o fríos, requieren siempre un acceso a una zona de sombra que las proteja del sol directo si la temperatura sube de 50 ºF (10ºC).

Las especies de zonas tropicales necesitan un cobijo caliente cuando la temperatura baja de 69 ºF (20 ºC). Se puede utilizar calor radiante así como “rocas calientes” etc.
Los animales que se alojan en interiores deberán mantenerse por debajo de los 78 ºF (25 ºC) y el alojamiento deberá proporcionarles un gradiente de temperatura para que el individuo pueda elegir su máximo confort (por ejemplo, 68 ºF de temperatura ambiente con lámparas de calor o “rocas calientes”)

En zonas frías, las especies de climas moderados o fríos necesitan sólo un mínimo cobijo (cajas-nido con paja u otro material así como techos y paredes a prueba de agua) incluso durante temperaturas extremas.

La luz

Los mustélidos necesitan luz de espectro completo si se alojan en interiores. Las luces deben distribuirse de manera uniforme y tener la intensidad suficiente para permitir inspecciones y limpiezas rutinarias. Las especies nocturnas pueden exhibirse con ciclos de luz inversos (luz azul o roja) para que muestren sus patrones de comportamiento naturales.

El agua

A los hurones se les debe proporcionar el agua necesaria, al menos dos veces al día en verano. La frecuencia de suministro de agua dependerá de la especie, tamaño, edad y condición de cada animal. Los bebederos deben ser resistentes, no porosos y no corrosivos, y deben desinfectarse diariamente. Para algunas especies o pelajes de hurones, es necesario introducir piscinas o estanques.

Ventilación

Las exhibiciones en interiores deben tener un sistema de presión negativa de aire que proporcione 5-8 cambios de aire no reciclado por hora. Es recomendable mantener sistemas de ventilación separados para los hurones y los visitantes, debido al olor. La humedad relativa debe mantenerse entre 30 y 70%, aunque para las especies tropicales, será más alta.

Higiene

Los alojamientos deberán barrerse y limpiarse someramente cada día, desinfectándose según sea necesario. Las jaulas interiores y superficies duras deberán limpiarse a diario con un desinfectante.

El mobiliario, incluyendo perchas y cajas-nido, no debe incluirse en este régimen de desinfección tan frecuente, ya que estas especies marcan su territorio y una limpieza excesiva puede causarles estrés. Se puede desinfectar cada vez una cuarta parte de este mobiliario, dejando marcas de olor en el resto.

Los artefactos viejos o demasiado sucios pueden reemplazarse también en un 25%, en lugar de hacerlo todo a la vez, como se hace en otras especies que no dejan marcas de olor.

El substrato de los alojamientos grandes más “naturales” pueden cambiarse según sea necesario pero lo mínimo posible.

Cobijos

Se necesitarán cobijos naturales o fabricados para proteger a los hurones de las inclemencias del tiempo. Las especies solitarias necesitan al menos un nido por individuo. Las hembras a punto de parir necesitan más de un nido, para poder cambiar de lugar a sus crías.

El tamaño de los nidos variará según la especie, y pueden estar divididos por paneles de seguridad para hacer que se sientan más seguros. Las cajas que se coloquen en el exterior deben ser a prueba de agua y con el techo más alto en la parte delantera que en la trasera para permitir que escapen.

La entrada a los nidos será pequeña para que el animal se sienta seguro dentro, y tener una puerta que los cuidadores puedan cerrar en caso necesario.

Requerimientos de espacio

Para un individuo, la dimensión mayor de la jaula debe ser al menos cuatro veces el tamaño de su cuerpo adulto, y la más pequeña, el doble del tamaño del cuerpo.

Cada animal adicional requiere un 50% más de espacio como mínimo e incluso mayor en caso de parejas reproductoras. La calidad del espacio es muy importante, y objetos como troncos agujereados, juguetes, objetos para mordisquear, etc. contribuyen a la calidad del espacio.

Si las jaulas están situadas al lado de otras, deberán separarse por alambradas finas para evitar agresiones intraespecíficas. En algunos casos, también es necesario incluir barreras visuales.

Fuente: www.veterinario-vetersalud.com

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Noelia
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